7 de junio de 2017

Torta "ligera" estupenda

Cuando uno vive en escasez, y camina por el supermercado, a parte de impactarse con los precios,uno se impacta con nuevos productos que salen (o se atreven salir), en una economía de inflación. Pero así es; me llama la atención un pequeño pote de yogur que dice "Yogur  cremoso tipo griego con sabor a naranja" y pienso, que -"seguro debe servir parea un postre".

Ya mi amiga Margarita me había dicho que no se daba "mala vida" con las tortas y que el pote de yogur le servía de medida para la licuadora.  El yogur griego tiene mas contenido graso que el tradicional, un 10% contra un 4% según  wikipedia., lo que seguramente ayude a la receta.

Hoy, en la posibilidad de no tener harina, es que decido hacer la torta con lo que me queda: la maicena. (ya no hay tampoco, me quedan dos cajas. Las próximas recetas serán sin nada de eso). Se suma a esto, que me regalaron un frasquito de esencia de limón , (no lo conocía), por lo que hice un ponqué bien ligero, sin harina, propio para celíacos. (que no pueden comer algunas harinas), pero la maicena es de fécula de maíz que no le infla la panza a los no toleran el gluten. (trigo, avena, cebada y centeno)

El pote de yogur decía que tiene 110 gr, y 130 calorías,pero en volumen tiene 125 ml que es media taza de liquido. Ese volumen que ahora llamo "pote" ha sido la unidad de medida. Así hice:

En la licuadora; (el orden si importa)

  • 3 huevos enteros
  • un pote de azúcar
  • un pote de yogur griego de naranja
  • un pote de agua
  • un pote de harina de arroz
  • un pote de maicena, maicina o maizena
  • un pote de aceite
  • pizca de sal
  • una cucharadita de polvo de hornear
  • una cucharadita de bicarbonato de soda
  • diez gotas de esencia de limón
  • cucharadita de vainilla
No van a creer lo maravilloso que es el resultado. Ponen la mezcla en el horno a 380 grados por media hora en que empieza a oler. Al rato la capita superior se tuesta y se pone marrón. El interior es esponjoso, cremoso y sabroso. Recuerden que el olor de los ingredientes le aporta un 60% al sabor, así que la naranja, la vainilla y el limón, son importantes en la mezcla. Lo serviría con un helado de mantecado.

Les va a gustar.

Nota:
Imagen tomada de vix.com/es 

Celiaquía: https://es.wikipedia.org/wiki/Celiaqu%C3%ADa 

6 de mayo de 2017

A falta de trigo buena es yuca

Hace un tiempo leí que los chefs en Europa dicen que pueden preparar un huevo de mil formas distintas. Parece ser que por estos lados, pudiéramos decir los mismo con el "casabe" que es una torta o galleta crujiente realizada a partir de la yuca, una planta que es oriunda de América.

En mi país desde hace muchas semanas no hay harina de trigo. Nada, no hay. Imaginen en sus países, que un día amanecen sin pan, sin galletas, sin tortas, sin algo que se prepare a partir del trigo. Así estamos nosotros. En esta incoherencia-país, donde tampoco se consigue harina de maíz,  hemos tenido que volvernos un poco mas creativos y comenzar a trasgredir las recetas originales y empezar a buscar sustitutos. De eso se trata este blog; del uso de la creatividad y la originalidad en la búsqueda de opciones que nos permitan avanzar, sobre a todos a aquellos que vemos el acto de cocinar a otros, como un acto de amor, ya sea para fortalecer una característica personal o para producir emociones positivas. El amor sin dudas, es una fortaleza, además de una emoción.

Cuando aún estudiaba, tuvimos que hacer un trabajo en equipo en un pueblo de otro estado. Allí conocimos a unos oriundos que nos brindaron casabe (torta de yuca), untada con mantequilla y ajo pero re horneadas en las brazas. A los que conocemos este producto, sabemos que adquiere otra dimensión, sabor y hasta olor, que casi no tiene. A partir de allí, siempre horneamos un poco mas las tortas de casabe para que queden crujientes y sabrosas. Hoy, tenía un huevo, un poco de leche, sal, jamón y queso y se me ocurrió hacer, en la ausencia total de pan y maíz, una tortilla francesa pero con casabe.

Ingredientes:
Casabe en torta en cantidades que necesite picadas en porciones de 10 cm. Pique solo las que necesite para un huevo.
Aceite, poco
1 huevo
sal o azúcar
chorrito de leche
relleno al gusto

Forma:
Se bate el huevo y la leche, se le agrega la sal o azúcar dependiendo del relleno que vaya a usar. Se pasan las tortas por huevo y se colocan en una plancha o sarten engrasado. Cuando se cocina por un lado lo volteamos hasta que se ponga dorado. El casabe con la leche y el huevo se vuelve como una panqueca en consistencia, por lo que pasa de galleta crujiente a torta moldeable. Es mejor comerla caliente. Le puede colocar encima lo que quieran, si es salada, jamón y queso como yo hice y la enrollé como un taco, o dulce si le agrega mermelada. Es una magnífica opción al pan. Si le agregan sirope de frutas debe ser magnífica también.

De seguro voy a seguir explorando opciones con esta receta base y se las estaré contando.

Alberto

Si no conoce que es el casabe puede verlo acá:
https://es.wikipedia.org/wiki/Casabe_de_yuca  

2 de mayo de 2017

Ponqué de cambur y chocolate

Cocinar con chocolate en polvo tiene sus ventajas; primero el olor que nos llega y nos hace como levitar, y luego los beneficios que ofrece, como promotor de oxitocinas y endorfinas y otros activadores del bienestar. También lo es el cambur. Una fruta dulce, suave, olorosa, práctica.

En mi país, no hay harina de trigo desde hace varios meses, de hecho no se consigue pan de trigo en las panaderías, casi no hay tortas ni dulces, ni nada que tenga que ver con la harina. Si conseguimos fécula de maíz o maizena y hojuelas de avena. Con ambas cosas he logrado una receta que asemeja bastante bien a las harinas de trigo, pero se requiere el resto, como son huevos, azúcar (no mucha), y aceite.

Esta recetica es como para una tortica de diez raciones regulares, pequeñas. Queda esponjosa, dulce, doradita, y gustosa. Vale la pena hacerla no solo porque no hay harina, sino porque queda buena.

Ingredientes a ser colocados en ese orden en la licuadora.
3 huevos enteros
1/2 taza de azucar
2 cambures maduros, esta vez sin la cáscara
3/4 taza de aceite
1/2 taza de leche
5 cucharadas de chocolate en polvo
2 cucharadas de crema de arroz
1 taza de avena de hojuelas
3/4 taza de maizena o fécuña de maiz
1/2 cucharadita de vainilla o esencia de almendras
1 cucharadita de polvo de hornear
1 cucharadita de bicarbonato de soda
una pizca de sal
una pizca de nuez moscada (como un tercio de cucharadita)

A veces, inventando, uno obtiene magia en las proporciones. Esta receta sin dudas, tuvo magia. La preparación es fácil: le das vuelta al botón y licúas. Luego va a uno o dos moldes enharinados y engrasados por una hora, a 380 grados. Al menos en mi hornito de prueba es así. Habría que ver cuando se cocina en horno grande. Igual como dice mi tía Maruja, al oler, esperas diez o veinte minutos y pinchas la torta con un tenedor a ver si sale seco, y está lista.

Los dulces, al parecer, alcanzan la magia cuando las proporciones se acercan a lo perfecto entre ellas. Cada cosa en su justa cantidad, logrando como dicen ahora, "la armonía". Ya dijimos además en el otro escrito, que "el 60% del sabor viene de la sensación del olor". El chocolate, el cambur, la vainilla, la avena y la nuez moscada, son protagonistas. Lo bueno de los mejores postres es que la gente pueda descubrir que ingredientes lleva o tiene. Me encanta, desde las emociones positivas, esta indagación que el comensal realiza cuando la prueba y pregunta, ... "tiene cambur?... tiene canela?..." Además pienso, que siendo el "interés y la curiosidad" unas emociones positivas, estaríamos aportando un poco de bienestar emocional a quién prueba la torta.

Alberto

6 de abril de 2017

Torta de olores de la infancia

"El 60 % de lo que se detecta como sabor es procedente de la sensación de olor." Wikipedia, 2017

Esta afirmación se encuentra en Wikipedia cuando uno busca "sabor" en su descripción mas amplia. Y debe ser verdad pues siempre se habla que la canela es mas olor que entra por la nariz, o el mismo que sube por la traquea hacia la nariz. A veces, comer con gripe nos hace no sentir ciertos olores. La comida se vuelve insípida con la nariz tapada.
Hoy traje al trabajo, una torta que hice anoche. La porción que hago tiene que ver mayormente con la capacidad de la licuadora y el tamaño del horno. Sin embargo esta pieza da para 10 raciones pequeñas, pero razonables.

"Sabe a navidad", "Huele a navidad", dijeron. Y es verdad, porque la navidad debe oler en cierta forma, a la canela, el jengibre y al clavo de olor; los tres muy aromáticos. Y como ya dijimos antes, cuando se cocina, se debe saber que el 60% del sabor, es procedente de la sensación del olor.

En mi país, a veces hay una cosa, a veces hay otra. Si tienes como pagar encuentras muchas mas. Ayer tenía harina que me regalaron, pasas, pasitas, ciruela y frutas confitadas y en maceración, y por supuesto las especias. Miré en la nevera. De acuerdo a lo que vea me imagino un mundo de posibilidades, aunque ayer era fácil pues había huevos, harina de trigo y aceite; los tres ingredientes claves para el ponquecito.
Preparación.

Se licuan juntos y en este orden, tres huevos, media taza de azúcar, 1/4 de taza de agua, dos cucharadas de crema de arroz, tres cucharadas rasas de maicena, 1/4 de taza de pan rallado y esta vez, tres cucharadas grandes de miel de abejas.

Luego se colocan una cucharadita de jengibre, una de canela y un cuarto de clavos. Se coloca, dos cucharaditas de polvo de hornear y media cucharadita de esencia de almendras. Por supuesto, una pizca de sal.Se licua por un minuto.

Se coloca en un recipiente redondo que facilite el batir y mezclar a mano en esta segunda fase. Primero a esa crema color marrón le agrego una taza de hojuelas de avena, y una taza de harina de trigo. Al final, la maravillosa conserva de pasas, pasitas, ciruelas y frutas confitadas. Se mezcla bien y se coloca en un molde enharinado por una hora en el horno. Como ya sabemos, son diez minutos luego de que huele. Se prueba con una varita en el centro a ver si sale seca. Se deja reposar.

Si hubiera tenido nueces, las hubiera triturado y las hubiera colocado con mantequilla como toping antes de hornear.
La verdad, una torta sencilla en materiales pero enorme en olores. Así cocinaba mi madre, 60% olor, 40% sabor. Todo se trata del equilibrio y la armonía. Ahora, entre olores y sabores...

Alberto
Fuentes:
http://regusto.es/2011/12/19/confluencia-de-olores-y-sabores/
Sabores. Wikipedia 2017

Imagen: http://www.lavidalucida.com/pastel-de-frutas-sin-gluten.html

28 de marzo de 2017

Aloe Vera Cake

Resulta que en la búsqueda de olores y sabores de la infancia que me conecten con mis raíces, recordé un brebaje que hiciera mi madre para las gripes. Ella preparaba una bebida en base a la sábila (aloe vera), con leche y miel. Era un sabor y un olor muy fuertes que convivían juntos y aunque me lo daban en la enfermedad, lo recuerdo como un medio para sentirme mejor.

La sábila es amarga porque es rica en yodo, una sustancia amarillenta intensa casi fosforescente. Es una planta que parece agresiva pues su hoja es, además de carnosa, afilada y con espinas en sus bordes. Sin embargo es muy generosa pues es muy sencillo desprender una hoja de su tallo. Para extraer el líquido amarillo, se cortan ambas puntas de la hoja y se coloca vertical en una jarra de agua fria durante al menos 12 horas. Al término el agua se habrá coloreado y dejado limpio el cristal interno. Se desprenden cuidadosamente los bordes con un cuchillo afilado donde están las espinas y cuando estamos seguros que no hay ninguna, la cortamos en trozos y retiramos con mucho cuidado el contenido baboso interno.

Mi madre licuaba estos cristales en leche y lo hervía. Cuando se rebosaba dos o tres  veces entre retirar y colocar en el fuego, lo apagaba y le agregaba miel de abejas para endulzar lo amargo del vegetal. Para la torta es similar. En vez de beberlo, y al reposar, le agregué a 150 gr de sábila (una penca, hoja) ya licuado en leche y miel (dos cucharadas), una taza de harina, dos huevos, una cucharadita de polvo de hornear, media taza de papelón, (azúcar morena sirve), y una cucharadita de vainilla. También, había reservado unos cuantos cristales crudos picados en cuadritos que le agregue a la mezcla antes de hornear. También le agregue media taza de hojuelas de avena y media taza de aceite.
Se hornea como un ponquecito. Es oloroso, suave, cremoso. Al salir del horno le agregue arriba dos cucharaditas de miel y deje que se mezclara con la cubierta. El resultado tiene un tenue, muy tenue sabor a la aloe vera. Quizá debería probar con dos pencas. Sin embargo le coloco la receta, pues es una excelente forma de consumir este vegetal cargado de nutrientes. No hay mucha información en internet, quizá hay algo en Ecuador.

Tiene mucho trabajo. El producto se parece a un ponqué salvo que nos debe hacer mucho bien por las cualidades del aloe vera. Da como para cuatro recipentes o moldecitos pequeños de cuatro raciones cada uno. Es decir 16 raciones.

Salud.

Nota: Wikipedia hace mención de las cualidades de esta planta, sin embargo dice que en exceso puede ser tóxica. Vale la pena seguir leyendo.
Fuente 
https://es.wikipedia.org/wiki/Aloe_vera 

12 de marzo de 2017

Cocadilla

 Antes conseguíamos azúcar; éramos productores. Ahora, ni para el consumo interno; no hay, nada, no se consigue. La ausencia de azúcar nos limita la creación de cremas, como la catalana o la de rellenos. En vez, hemos buscado alternativas que endulcen, y la mas cercana es la estevia. La estevia es una planta que tiene origen sur americano, (Guaraní),  y se ha extendido por el mundo. Se consigue refinada o como para hacer infusión, que es la que utilicé. 

Resulta también que me regalaron un coco, lo rayé e hice la receta que describo. Lo sencillo nada tiene que ver con el resultado, que es uno de los mas armónicos que he desarrollado. La palabra Cocadilla ya existe en el Ecuador, el producto se le parece.

Porciones: al final da como para 6 raciones pequeñas

Ingredientes:
1 taza de coco rayado
1 huevo
1/2 cucharadita de esencia de almendras
2 cucharadas de harina de arroz
1 cucharadita de ron venezolano
1 taza de leche
1/2 taza de infusión de Stevia enfriada y filtrada, con un puñito de hojas secas. (Se pudiera hacer en la leche de una vez)
4 cucharadas grandes de maicena o fécula de maíz 
pizca de sal

Método:

Con la infusión fría, todo se coloca en la licuadora, reservando un poco de coco rayado entero. La mezcla del coco y la almendra es mágica, se aumentan sus sabores; el ron termina el toque maravilloso. A mi, al menos me ha gustado, espero que lo aprovechen.

Luego de licuado todo,  se coloca  a fuego medio hasta que espese y luego se le agrega la parte del coco que no se licuó, como para que haya algo que masticar. Se sirve como helado, bien frío, pero no de heladera.

Esta receta produce emociones positivas en las personas; al menos me pasó cuando la compartí. Interpreto que tantos aromas y sabores, estimulan el olfato y al paladar en casi en todos sus sectores gustativos, incluyendo la parte de sal que lleva. El resultado sin dudas, conecta, relaja y comunica.

Nota: si en tu país hay azúcar, hazlo con eso

Imagen: tomadas de Wikipedia.
Recomiendo indagar mas sobre las propiedades de la estevia y del origen de coco, que puede viajar por mar como barco de asia a américa o al revés.

https://es.wikipedia.org/wiki/Coco 
https://es.wikipedia.org/wiki/Estevia_(edulcorante) 

28 de febrero de 2017

Pasticho-ko(R) es como un pasticho pero de chocolate. Se recrea desde el mismo proceso de armar un pasticho de carne, con las capas de salsas blancas y de carnes. Pasticho-ko es una suerte de uniones entre los chocolates untados de los que hemos hablado, juntos a las Marquesas de chocolate con galletas crujientes. Esta vez simulando a la pasta con suaves rebanadas de pan de mantequilla.

La historia comienza como siempre, compartiendo el almuerzo con mis compañeros de trabajo. El gerente de finanzas se encuentra haciendo un diplomado para certificarse de "sommelier", una suerte de especialista que sabe hacer que las cosas sucedan antes, durante y después de las comidas. En la conversación, yo nombré que esa profesión sabia de "maridajes".

-Esa palabra ya no se usa. Ahora decimos "armonizar", aclaró.

Y resulta que armonizar según los diccionarios, quiere decir:


"verbo intransitivo
  1. 1.
    Estar en armonía [una cosa] con otra u otras, o [varias entre sí].
  2. 2.
    verbo transitivo

    Crear armonía o correspondencia entre varias cosas.
     (Tomado de Google, 2017)

Armonizar en la comida, es crear correspondencia que tengan que ver unas con otras y no necesariamente como se pensaba antes, que "una cosa estaba casada con otra". Ahora es mas libre y espontáneo. (Aunque siempre termina por volverse dogmático).

En la armonía entonces, conversamos también de las catas de chocolate venezolano que se encuentra organizando mi amiga Arcángela Arnone, y de como se resaltan mutuamente los sabores en el chocolate con ingredientes como la sal, el ají dulce venezolano, el merei, la piña, y muchos otros sabores. Se trata de armonizar.

Y en armonía y en el uso de las fortalezas de carácter de quién crea (Seligman), en la creatividad y la curiosidad es que se inventan las cosas. Esta vez en la semejanza del pasticho salado con el pasticho de chocolate.(PASTICHO-KO)(R)

Raciones resultantes: 20 raciones pequeñas.

Las capas
He utilizado pan de mantequilla que en la escasez que vivimos, a veces se consigue. Es dulce suave, cremoso y apisonado con un rodillo se convierte de una fina capa de masa. Al ser amasada se le quita la corteza del pan con un cuchillo. Si quieren pueden tostar ligeramente las lajas de pan. He utilizado casi un paquete completo.

El relleno
Para dos tazas de agua en la licuadora he colocado 7 cucharadas de leche en polvo y he reservado como un cuarto de taza para otro uso. Al resto, le he colocado dos cucharaditas de vainilla, una pizca de sal y cinco cucharadas de maicena. Se licua bien y se lleva a fuego bajo.

La salsa blanca:
la primera salsa es a partir de la leche y la vainilla que sigue la forma que lleva la crema catalana. Primero se mezcla bien la tres yemas de huevo con media taza de azúcar hasta que se ponga blanca. Luego colocamos adentro, la mezcla caliente de la leche y se revuelve. Al homogeneizar se regresa al fuego y se revuelve hasta que espese, por la acción del azúcar y la maicena. Al espesar se separa en dos partes.

La salsa oscura.
A la otra mitad, se le agregan 200 gramos de chocolate 70%  amargo hasta que se disuelva y homogeneice.Se vuelve una crema espesa, untuosa, y brillante

La salsa de cierre en el topping
Ya he escrito sobre esto. Se trata de una crema formada con crema de leche, almendras o nueces molidas, cacao en polvo, pizca de sal y azúcar. Ya lo he explicado en,
https://cocinardepie.blogspot.com/2017/02/la-mejor-crema-para-untar.html 

Remate:
Reservo una parte de la nuez ya molida y además, una parte de chocolate rallado con el cuchillo que forma como pequeñas virutas onduladas. Al final, como remate, se espolvorea una parte de nueces y una de chocolate amargo puro.

Armado:
Se coloca en el fondo, la primera capa de crema espesa blanca que habíamos reservado. Luego se coloca una capa de pan de mantequilla sin concha. Para mantener la frescura y la consistencia, había preparado con la leche reservada y vainilla un atomizado para humedecer cada capa. La segunda en de chocolate. La tercera es blanca y así como por cuatro o cinco capas. La ultima, se unta con la crema de leche con cacao venezolano. Al final, se coloca la nuez y el chocolate raspado.

La armonía es parte del todo. En la costumbre, se armoniza mucho antes del hecho de cocinar. Guardando las distancias, por supuesto, ahora comprendo como algunos músicos maestros pudieron componer aun siendo sordos. Sabían como sonaba. Así los que cocinamos, podemos saber a que sabe. Esta vez escribí la receta antes de hacerla, y un poco para activar las fortalezas de la curiosidad y la creatividad. Como dicen los libros de calidad: "Escribe lo que haces, luego haz lo que escribiste"

Hasta ahora, podemos decir que en el desarrollo de la fortaleza de "Amar y ser amado", es que se desarrollen también y al menos, las fortalezas de la creatividad, la curiosidad, la humildad, el entusiasmo y la perseverancia. Nada mal para una disciplina que activa 6 fortalezas de 24.

Alberto

PD: Pasticho-ko no existe en Google, entonces como quién llega a nuevas tierras, la reclamo en mi nombre.

14 de febrero de 2017

La mejor crema para untar

Las cremas que no llegan a quesillos, natillas o tortas, pueden servir para ser untadas. Tal es el caso de la maravillosa mezcla entre las nueces, el cacao, el chocolate, el azucar, y el queso crema.

La he usado para colocarse entre dos  galletas y hacer sandwiches, sobre pos ponquecitos, en la marquesa , o solo.

Ingredientes:


  • Un pote de 250 gr de queso crema, preferible sin sal (Si no hay, he usado crema de leche pero no es lo mismo)
  • 3 cucharadas de cacao en polvo
  • 2 cucharadas de chocolate en polvo
  • 5 cucharadas de azúcar impalpable
  • 1 taza de nueces pulverizadas en licuadora
  • 1 cuchraradita de esencia de almendras o de vainilla
  • una cucharadita de leche
  • pizca de sal
  • opcional: cambiar el queso crema por leche condensada o por arequipe


Se mezcla bien el queso crema con el azúcar, la vainilla, el cacao y el chocolate en polvo. Luego se agrega una cucharadita de leche completa y por último las nueces molidas. Se revuelve bien hasta hacer una masa espesa, compacta y todos los materiales se hayan mezclado bien.

Secreto: Si tostamos muy ligeramente las almendras antes de licuar, activamos los aceites internos y se espesa mejor. No conozco la química del proceso, es solo ensayo y error

Desde las emociones positivas de la Psicología Positiva pienso se activan muchas emociones positivas, sobre todo si se hacen con los niños. Se activan fortalezas de carácter como el interés, la curiosidad, el amar, y todo los que se hace en grupos.

Espero la disfruten,

Alberto

4 de febrero de 2017

Marquesa pa´100

Si existe una frase que tiene sentido para mi, es,

"¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?"

Ayer traté de conseguir el origen de la frase pero no me ha sido posible por lo que digo por ahora, que lo escribe, "Anónimo".
Y ayer fue que hice algo por primera vez y es preparar un postre para 100 personas. Resulta que la empresa cumplió 24 años y decidimos cantarle el cumpleaños que se merece. Mi sobrina hizo una maravillosa torta de ponqué de 6 kilos con pastillaje que recordaba la arquitectura de la fábrica, y yo, hice el otro postre. Tenía en la alacena dos piezas de pyrex de 40 cm x 30 que llegué a calcular podrían repartir 50 raciones cada una. Claro, las raciones dependen de como queda o del hambre que tenga  la gente.

Si la cocina como hemos planteado, es un acto de amor y cocinar es amar, entonces preparar un postre para compartir con todos sea un acto deliberado de amor a otros. Así se interpreta en el supuesto del que lo prueba, pueda ser partícipe de esta emoción. Además, está el reto de la cantidad, de lo desconocido, pero acompañado de las emociones positivas que dejan en sí mismos, los retos positivos.

La Marquesa de Chocolate es un postre criollo que lleva chocolate disuelto. Se hace con galletas compradas y en su mejor versión, se hace con mantequilla, polvo de chocolate, azúcar impalpable y un poco de leche. Sin embargo, en este espacio hemos publicado recetas que nos ha permitido la situación en la que vivimos y sus circunstancias, tratando de crear, imaginar y de no pararse por tales circunstancias. Es así como frente a dos envases vacíos y limpios, haya tenido que decidir que hacer y en el espíritu del maravilloso postre de la Marquesa de chocolate criolla. Como al final, y como siempre, no sigo mucho la receta original, es que debo en respeto a ella, cambiarle el nombre por:

Duquesa de chocolate.
La Duquesa de chocolate es la unión de las remembranzas de tres postres que me gustan; el primero, la propia marquesa, luego el maravilloso Tiramisú italiano y la maravillosa Crema Catalana.

Voy a tratar de describir entonces lo que hice en las cantidades que me permitieron llenar las dos piezas de vidrio.

Voy a dividir la receta en tres partes y cada parte representa a su vez, una parte de las recetas preferidas, el tiramisú, la marquesa y la crema catalana.

Lo primero que hice fue comprar dos paquetes de galletas tipo "Marìa" que son una galletas redondas como de 7 cms de diámetro y repartirlas en el molde. Estimé que iba a necesitar 5 paquetes de 9 paqueticos cada uno, que tiene 4 galletas. 5 x 9 x 4= 180 galletas. ya con esto fui al mercado a comprar el resto. Decidí que no la iba a hacer con mantequilla, pero si con leche, y que casi no llevara ninguna grasa.

Primera capa
La primera capa que recuerda a algo del tiramisù son las galletas colocadas una al lado de la otra remojadas en cafè con azúcar y una cucharada de licor. Yo usé ron venezolano. Sobre la galleta se coloca chocolate en polvo cernido hasta que se moje. Luego se coloca la crema.

La crema de las capas sucesivas
Para tal magnitud insospechada de trabajo y materiales, medio calculé que iba a necesitar media taza de la licuadora; al final tuve que repetir. Así que se necesita la licuadora llena que es un poco mas de 1 litro de agua. Se le agregan las cucharadas de leche en polvo que permitan tener una leche cremosa y gustosa. Usé como 10 cucharadas grandes. Agregué como en la crema catalana tres yemas de huevo,con una taza de azúcar y 8 cucharadas de chocolate en polvo. Luego dos cucharaditas de vainilla y siete cucharadas de maicena para espesar. Se licua y coloca en una olla a fuego medio. Cuando calentó le agregué una tableta de chocolate negro Carenero 70% cacao y se disolvió. Al tiempo, se espesa y se reserva, siendo lo que alterno entre capa y capa de galletas. En este caso antes de la primera capa de galletas coloqué un poco de esta crema en el fondo, antes de las galletas con café.

Segunda y sucesivas capas.
Las siguientes capas de galletas se remojan en leche, también espesa y ligeramente dulce, con vainilla y una  pizca de sal. Coloqué como 5 capas sucesivas de galletas. La última capa de pasta de chocolate lleva una ligera variante.

Última capa de cobertura.
En la olla he dejado suficiente como para tapar la última capa de galletas. Aparte he preparado algo parecido al remate de la marquesa, pero que recuerda a la pasta maravillosa de avellanas, pero acá no se consiguen y he visto que con nueces también funciona. Coloco dos tazas limpias de nueces, una taza de azúcar impalpable, cuatro cucharadas de margarina, dos cucharadas de leche, un pote de queso crema, y una pizca de sal. Esta masa cremosa y perfecta, la mezclo con lo que dejé antes en la olla, y con ello cubro la última capa de galletas. Sobre esta masa deliciosa he espolvoreado lo que me quedaba de chocolate en polvo (sirve también usar además las bebidas achocolatadas) y por último, una capa espolvoreada de azúcar impalpable. El chocolate se moja con la humedad de la crema y deja rasgos de colores marrones, azules y violetas. (mas o menos me creen porque soy daltónico. No vaya a ser que no sea verdad).

Como sigue caliente, se deja reposar y luego se cubre con papel de aluminio y se coloca en el refrigerador o heladera, no en el congelador. Se come al día siguiente.

Este es un plato especial para hacerlo con nuestra pareja y con nuestros hijos; aquellos que seguro les gusta limpiar los utensilios de cocina y ollas bañados de crema, nueces y café.

Les he narrado mi aventura, no espero que hagan tal cantidad, pero con la idea pueden hacer porciones mas pequeñas. La verdad es que compré 100 platos de plástico y 100 cucharitas y no quedó ninguno, por lo que estimo, comimos 100. Cien corazones felices, cien sonrisas, cien canciones, cien abrazos. Eso es la maravilla de compartir, de decir "me importas", "¿te sirvo?", "te quiero"

Además, hacer algo por primera vez, nos hace avanzar, perder los miedos y combatir las sombras.

Ingredientes para 100 porciones


  • 1 litro de leche o de agua con 10 cucharadas de leche
  • 2 cucharaditas de Vainilla y una en la crema final
  • Azúcar, una taza en la crema
  • Azúcar impalpable, 3/4 taza con las nueces
  • Maicena. De 7 a 10 cucharadas, suficiente para que espese tipo natilla, pues la galleta le quita humedad.Por eso se mojan las galletas también.
  • café. Suficiente para mojar la primera capa de galletas
  • Pizca de sal
  • 5 paquetes de 9 paqueticos c/u, de galletas tipo "María"
  • 2 tazas de nueces
  • Cuarto de kilo de chocolate en polvo
  • 1 pote de bebida achocolatada tipo Toddy
  • Una barra de chocolate oscuro 70% cacao
  • 3 huevos, primero las yemas con el azúcar y en la mezcla las claras también
  • Media taza de margarina
  • Una taza de queso crema

A la gente le gustó y me pidieron que publicara esta receta. Y la publico pues...






23 de enero de 2017

Pasta de terciopelo rojo

Mi amiga Estela solía agasajarnos en navidad con una estupenda comida. La última vez que recuerdo nos hizo una cena fue como la que vimos en la película “El festín de Babette”, que narra la vida de una mujer que escapa de la represión social en Francia  y llega a una aldea casi desolada en Dinamarca. Al  ganar la lotería y siendo pobre, decide gastarlo en preparar una cena magnífica. Ella era chef en Francia. Así eran las cenas de Estela.  Esa vez abrió la cena con una sopa de remolacha. Era absolutamente roja, muy espesa, tenía leche, pero sin embargo era dulce. Por eso es que la remolacha sea una hortaliza desde donde se saca también,  el azúcar de cocinar. https://es.wikipedia.org/wiki/El_fest%C3%ADn_de_Babette (Esta película es casi obligada para los que nos gusta cocinar, al igual que “Como agua para chocolate”)

Resulta que el plato es típico de Rusia, Ucrania y Rumania y se llama: Borsch. Si quieren saber como se prepara, pueden ir a Wikipedia. https://es.wikipedia.org/wiki/Borsch .
Con esta sopa me enamoré de la remolacha como tubérculo e ingrediente de cocina. Pues resulta que ayer, cocinando para la semana, repasaba en mi mente lo que tenía en la heladera, lo que había en la despensa y un poco lo que me provocaba comer. Igual, hice la preparada base de pollo con verduras, pero no le agregué la remolacha. La cociné aparte y decidí, recordando al Borsch, hacer la salsa de la pasta, un poco casera y por “ensayo y error”

"Cociné medio kilo de remolachas peladas y cortadas en discos hasta ablandar. Luego saqué las remolachas y en esa agua cociné un medio kilo de pasta corta. Creo que hasta le agregué medio cubito de sopa. Al ablandar se obtiene una pasta colorada que espera la salsa.

Coloqué la remolacha en la licuadora con una taza de leche completa, un poco de sal, pimienta, hierbas francesas, como media cucharadita. Al licuarse se espesa y al mezclarse con la pasta obtiene una maravilloso color morado que deja entrever el color original de la pasta. Tenía aceitunas sin hueso y se las coloqué de adorno.

El resultado es maravilloso, es una pasta dulce, caliente, que recuerda a veces a un postre. Es por eso que decimos que la remolacha es dulce; aquí se sabe. Si Usted decide hacerla, puede agregarle un sofrito a la pasta de cebollitas, perejil y un toque de pimentón. La cebolla que también es dulce hace buena mezcla con la pasta roja. Una vez que no tenía tomate, hice la salsa de carne con la misma receta, solo que de la licuadora, va a una olla a fuego medio, con la carne molida. Queda perfecta también."


El nombre que le puse a la receta recuerda que usé remolacha para hacer la famosa torta roja de NY, "Red Velvet" y en vez de azúcar, que no tenía. Pero en este caso, la remolacha morada con la harina y el horneado hace que pierda el color. No quedó “red velvet”. De los fallos también se aprende. De esta receta roja también. Traducido es mágico: “Pastel de terciopelo rojo”. Así mi pasta: “Pasta de terciopelo rojo” https://es.wikipedia.org/wiki/Pastel_de_terciopelo_rojo (Esta maravillosa receta de torta de terciopelo rojo esconde secretos, ya que parece ser magia,  el prepararla. Voy a seguir probando)

Alberto

Deberían leer sobre la remolacha también, Es interesante que la acelga sea la hoja
https://es.wikipedia.org/wiki/Beta_vulgaris